Experiencia de la vida natural y sus formas ᛯ
Hago arte por el camino






Había una vez un micólogo tan experto,
que se olvidó de contar el tiempo.
Había una vez un micólogo tan, tan enterado,
que un día olvidó que era humano.
Sabía tanto,
que de a poco vertía,
su sangre en la tierra,
y surgían hormigas.
Y surgían tantas,
que miraba hacia el cielo
y brotaban montañas.
Había un chico,
tan hecho de hongos,
que adoraba a las nubes,
y buscaba costumbres,
se nutría de luces.






